Cómo ha cambiado nuestra manera de hacer Homeschool después de 9 años
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Esta semana iniciamos oficialmente nuestro Homeschool y digo oficialmente porque si eres mamá homeschooler sabes una vez que tomas el camino del aprendizaje en casa, se enciende la pasión por descubrir cosas nuevas todos los días (sin necesidad de horarios o de un currículum).
Aquí algunos ejemplos de cómo ha cambiado nuestro Homeschool después de 9 años:
Al iniciar este camino sentía un gran peso sobre mis hombros. Pensaba que toda la responsabilidad de EDUCAR (académicamente, porque la educación en fe y virtud es trabajo de ambos Padres) a nuestros hijos estaba principalmente en MI. Con el tiempo, Dios nos ha dado la claridad a mi esposo y a mi para asimilar de corazón que no somos nosotros, sino ÉL quien dirige nuestros esfuerzos en esto de la educación en casa.
Cuando le damos la prioridad al Señor, cuando lo ponemos como centro de nuestra familia (en oración, llevando a los niños a la Adoración Eucarística y a Misa los domingos y entre semana) y dejamos que todo lo demás se acomode en torno a Él, grandes cosas suceden.
¡Claro! No todo es perfecto, pero dejamos que El nos vaya perfeccionando en nuestra convivencia diaria. Y si hay que pedirnos perdón 3-4 veces al día, pues lo hacemos.

Cuando empezamos nuestro camino de homeschool, elegimos un currículum católico muy rígido, con un programa diario extenso pensando que eso sería bueno para mi hijo mayor que era estudiante avanzado (en ese entonces no había un diagnóstico de sus altas capacidades como tal). Además me hubiera dado pánico pensar en la idea de ser yo la que armara su currículum. Nueve años después, aquí estamos, después de mucho leer sobre la educación en casa, de muchas lágrimas, hacer oración, de aprender de otras mamás homeschoolers, de probar otros programas de Homeschool, de observar mucho a nuestros hijos y de animarlos a seguir sus intereses… será nuestro primer año con currículum elegido por mi pensando en las particularidades de cada uno de ellos.
Nuestro hijito menor me pidió iniciar hace dos semanas con su libro de Math un viernes a las 5 PM.
Mi yo de hace 9 años para empezar hubiera dicho “todavía no empiezan las clases, hasta el lunes” y hubiera guardado los libros pensando que la cosa era así de rígida y calendarizada. Esta vez me dio mucha ilusión ver a nuestro chiquito tan motivado y se puso a hacer la primera lección acostado en la alfombra (oootra cosa que me hubiera sacado mucho de onda al inicio, con mi cabeza-altamente-escolarizada).
He escuchado mucho que al iniciar el Homeschool lo más difícil es la duda sobre si podremos educar a nuestros hijos, si tendremos el conocimiento y la madurez emocional para hacerlo. Yo también pasé por eso. Pero cuando descansé en Dios y le rendí nuestro proyecto educativo, el Homeschool se convirtió en un camino personal y familiar de santidad. Y he visto en estos 9 años cómo ha ido creciendo la confianza en Él y en su providencia. Un día puedo sentirme sobrepasada y al otro su misericordia me renueva.
Cuando eres mamá homeschooler y entregas tu familia a Él, los obstáculos que van surgiendo se convierten en oración. El Señor va poniéndote en el camino personas inspiradoras, con gran conocimiento, que se vuelven tus mentoras tuyas y lo más hermoso es que empiezas a disfrutar muchísimo aprender junto a tus hijos sobre la fe, a verlos desarrollar su pensamiento crítico, a servir a la comunidad por iniciativa propia… por los frutos que van apareciendo te das cuenta que este proyecto nunca fue tuyo, sino de Dios.
Así que ¡ánimo! Sigue orando a diario a solas y con tu familia, sigue formándote, sigue observando a tus hijos y luego, déjale todo tu Homeschool a Dios.

Nelly Sosa nació en Monterrey, México y es comunicadora, esposa católica y mamá homeschooler de tres hijitos que no dejan de revelarle el amor de Dios todos los días. Su gozo por reencontrarse con Jesús en un pequeño pueblo en Pennsylvania lleno de árboles la inspiró a compartir su fe en El Árbol Menta.
Cree firmemente que María Santísima moldeará el corazón hasta del más escéptico para gloria de Su Hijo.
La Adoración Eucarística, el Santo Rosario y la Devoción a la Divina Misericordia han cambiado su vida.


































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