Amar a Dios con el corazón, la mente y el alma

Este post fue publicado originalmente en inglés en To Jesus, Sincerely y fue traducido y publicado en El Árbol Menta con permiso de su autor.

Un moderno examen de conciencia. (Pero no tan moderno... ¡aquí somos fieles a las enseñanzas de la Iglesia Católica!)

Este mes cerraremos nuestro enfoque en las tres virtudes teologales con un reto de Caridad. Jesús nos enseña la importancia de la caridad cuando resume los diez mandamientos con sólo dos mandamientos de amor.

<<Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, toda tu alma y con todas tus fuerzas. (Y) amarás a tu prójimo como a tí mismo>>.

Marcos 12:30-31

Esta es la definición y la esencia de la Caridad (Catecismo de la Iglesia Católica 1822).

San Pablo también nos dirije al valor de la Caridad. <<Al final hay tres cosas que permanecen: la fe, la esperanza y el amor, y la más grande de todas éstas es el amor>>. 1 Cor 13:13

Así que nos dedicaremos a cultivar esta virtud por dos meses. El Amor a Dios en Marzo y el Amor a nuestro prójimo en Abril.

En Marzo, aprenderemos cómo disponernos para recibir el amor de Dios en su totalidad, lo que significa amarlo y cómo mostrarle nuestro amor.

Trataremos de evitar el pecado de la irreverencia: tratar a Dios y todas las cosas dedicadas a Él de forma casual o irrespetuosa.

Como dice San Agustín:

"El Amor mismo es la plenitud de todos nuestros trabajos. Ahí está la meta; por eso corremos: corremos hacia Él y una vez que lo alcanzamos, en Él encontraremos nuestro descanso". Catecismo de la Iglesia Católica 1829.

¡Corramos hacia el Amor en este mes!

Elige primero a Dios

Ama a Dios con todo tu corazón

  • Elige seguir los mandamientos. En Juan 15:10, Jesús dice: "Vivirán en mi amor si cumplen mis mandamientos". Todos tenemos una opción. Nunca pecamos por accidente. Así que podemos iniciar nuestro camino a la Caridad siguiendo los mandamientos. Y podemos ir aún más allá al elegir lo que es mejor de entre lo que es bueno.

  • Acude a confesión. Debemos esforzarnos por cumplir con los mandamientos perfectamente, pero nuestra naturaleza humana es débil. A veces nos alejamos de la amistad de Dios. Pero cuando eso suceda, no bloquees a Dios. Restaura tu amistad con Él a través de sacramento de la Confesión. Él está esperándote para llenarte de su gracia. Regresa a Su amor.

  • Practica la reverencia. ¿Cómo tratarías a una lámpara de vidrio soplado, pintada a mano, de 200 años de antigüedad? Una herencia de la familia que ha sido conservada de generación en generación. Serías súper cuidadoso, la pondrías en alto, establecerías una regla de "no jugar con pelotas dentro de la casa". Siempre nos aseguramos de que lo que es valioso para nosotros, esté protegido. Debemos tratar lo que es valioso espiritualmente de la misma manera y aún con mayor cuidado y respeto. Debemos mostrarle a Dios que sabemos que Él es importante, que nuestros corazones lo valoran. Ten reverencia por Dios. Respeta Su nombre y todo lo que le pertenece. Inclina tu cabeza ante el nombre de Jesús, haz la señal de la cruz cuando pasas por una Iglesia, coloca Rosarios e imágenes religiosas en lugares prominentes de tu casa. Cultiva la reverencia en tu vida diaria.

  • Haz espacio en tu corazón. Nuestras vidas están llenas hasta el borde. Tenemos cosas ocupando cada esquina de nuestra casa, actividades que llenan cada minuto de nuestros calendarios. Puede ser fácil pensar que no tenemos lugar para Dios. Que estamos muy ocupados con otras cosas. Tenemos que recordar que nuestros corazones pertenecen a Dios; que le pertenecen al Cielo. Toma tiempo para reflexionar sobre las cosas que están llenando tu vida, ¿están robándote el corazón? Si es así, déjalas a un lado. Haz espacio para Dios en tu corazón.

Piensa en Dios

Ama al Señor tu Dios con toda tu mente

  • Aprende más sobre Dios. Mis hermanos y hermanas me dicen que "aman" el programa Agents of Shield. Pero yo nunca lo he visto. No sé nada al respecto. Tal vez me gustaría si lo viera, pero no es así. No podemos amar algo o a alguien de quien no sabemos nada. Tómate el tiempo de conocer mejor a Dios. Lee sobre Él en la Biblia. Mientras más lo conozcas, más lo amarás.

  • Haz oración. ¿Qué tan seguido hablas con tu mejor amiga? Si eres como yo, le envías mensajes de texto todo el día, cada día. Dios es aún más cercano a nosotros que nuestro mejor amigo. Hay que hablarle más seguido y no sólo en Navidad y Pascua. Más seguido, y no sólo en la Misa del Domingo. Debemos llenarlo de oraciones todo el día, cada día. Mantente en contacto con Dios.

  • Medita. A veces, textear a mi mejor amiga no es es suficiente. Necesitamos reunirnos y hablar de corazón a corazón. Necesitamos tener una larga charla con una taza de café incluida, para mantener nuestra amistad profunda y fructífera. Necesitamos mantener nuestra conexión con Dios, también. Profundizar en nuestra relación con Él. Trata de hacer tiempo para meditar, para tener una conversación profunda con Dios al menos una vez a la semana.

  • No dejes que tu tanque se vacíe. Mi conductor católico favorito en radio, habla mucho sobre matrimonio. Dice que necesitamos tiempo de calidad para mantener nuestra relación sana. Así que de inmediato pienso en noches de "date". Pero él dice que un "date" no es suficiente, que es como "tomar agua de la manguera". ¿No sería mejor tomar agua en un vaso durante todo el día? No "tomes agua de la manguera" en tu matrimonio o en tu relación con Dios. No dejes que tu tanque se vacíe. Asegúrate de estar manteniendo tu capacidad de amar viva e hidratada reservando tiempo suficiente para Dios.

Busca el Gozo

Ama al Señor tu Dios con toda tu alma

  • Gozo, no sólo alegría. ¿Te has preguntado cómo San Maximiliano Kolbe podía cantar himnos a Dios en una prisión donde moría de hambre? ¿Cómo Santa Juana de Arco mantuvo su fe atravesando por persecusiones de manos del obispo? ¿Cómo Santa Cecilia predicaba a miles cuando la estaban degollando? Ellos tenían el don del gozo en medio de las circunstancias más difíciles. El gozo viene del conocimiento de que Dios nos creó y de nuestra confianza en nuestra dependencia de Él (Catecismo de la Iglesia Católica 301). El gozo vive en el alma. Nos permite actuar pese a las circunstancias físicas en las que estemos. Nos sostiene de cara a los obstáculos de la vida. Aún en medio de persecusión, sufrimiento, pruebas, tristeza y depresión, podemos optar por el gozo. En tus momentos de tristeza, ve más allá de tu cuerpo. Busca gozo en tu alma.

  • Tiempo libre enfocado en Dios. Con frecuencia buscamos llenar el silencio con ruido sin sentido: música, películas, actividades, esto y lo otro. Estas cosas nos traen alegría momentánea, pero siempre nos dejan queriendo más. En lugar de eso, llena tu tiempo libre con sonidos centrados en Dios: música religiosa, películas espirituales, oración y discusiones acerca de Dios. Alimenta tu alma en tu vida diaria.

  • Comparte a Dios. Todos sabemos la historia del Buen Pastor que dejó a las 99 ovejas para ir a buscar a la oveja perdida, y luego se regocija cuando la encuentra y la trae de vuelta a casa. Conocemos esta parábola sobre la conversión de las almas dispersas. Ver a un ser querido llegar a conocer a Dios es uno de los más grandes gozos de la vida. Así que no tengas miedo de proclamar tu amor a Dios sin culpa. Cuenta todo lo bueno que Él ha hecho en tu vida, cómo te llena. Y reza para que Dios entre en el corazón de tu amiga, y así puedas tu también regocijarte por su llegada a casa.

  • No persigas la felicidad. Últimamente, he estado dependiendo de cafés helados (cafeína) y snacks azucarados para mantenerme en pie durante el día. Pero mi doctor me dijo que los bajones de energía son peligrosos y que los escasos altos que estos alimentos me dan no estaban ayudando. Me puso en una dieta saludable y un régimen de ejercicio. Llega un momento en el que explotamos al perseguir la felicidad "artificial". Buscamos soluciones rápidas, que llenen el vacío de nuestros defectos espirituales. Busca primero a Dios. Cuida tu cuerpo y tu alma si quieres una verdadera y duradera felicidad.

Haz tiempo para Dios

Ama al Señor tu Dios con todas tus fuerzas

  • Depura tu agenda. Vivimos en una cultura frenética. Tenemos deportes, actividades y compromisos que compiten por nuestro tiempo. Nos apresuramos para pasar de una cosa a la siguiente hasta que caemos rendidos en la cama al final del día, sin siquiera un momento para Dios. Necesitamos recordar que Dios va primero. Todo lo demás es secundario. Así que depura tu calendario. Haz tiempo para Dios. Después llena los espacios en blanco con aquello que te de gozo. Es difícil pero necesitas decir "No", a las cosas que te distraen de Dios.

  • Persevera. Es difícil hacer un espacio para lo que es correcto. Es todavía más difícil cuando estamos cansados o simplemente no tenemos ganas de hacer nada. Pero afortunadamente, la fe tiene que ver con los sentimientos. Nuestra fe es una fe de acción. Perseverar en hacer las cosas le permite a Dios darte su gracia. Comprométete a ir a Misa, a comulgar y a confesarte. Haz oración aún cuando no tengas ganas. Amar a Dios no es un sentimiento. Es una elección.

  • Lucha por tu fe. Las relaciones requieren trabajo y compromiso, especialmente en tiempos difíciles. Si tienes dudas, no es momento de rendirte. Es hora de luchar. Es hora de rezar con más fuerza. Es hora de trabajar más duro. Es tiempo de mostrarle a Dios que estás comprometido. Él nunca dejará de creer en ti. No dejes de confiar en Él. Lucha también por la fe de tu amiga. Dios nos llama a todos a la santidad. Haz oración por esa persona que lo necesita. Dirígela a la Iglesia. Muéstrale la verdad y Dios se encargará del resto.

  • No te dejes llevar. Cuando nos dejamos envolver por nuestras preocupaciones mundanas cómo "qué vamos a comer o beber o vestir", nos ponemos como locos. Ansiosos. Perdemos nuestro enfoque en cuanto a lo que importa más. No dejes que tus preocupaciones pasajeras y tu lista de cosas por hacer te distraigan de Dios. Ama a Dios y luego haz lo que tengas que hacer hoy. <<El mañana se ocupará de sí mismo>> (Mt 6:24 – 34).

Únete al Reto

¿Estás listo para crecer en Caridad? ¡Comenzamos! Aquí está lo que hay que hacer:

1. Prepárate. Si no lo has hecho todavía, lee este artículo cuidadosamente y reflexiona sobre lo que significa en tu vida.

2. Imprime tus materiales y pónlos en lugares convenientes en tu casa. Si lo deseas, únete al Virtue Challenge Team en Facebook.

3. Cada mañana, empieza el día con la oración (encuéntrala en la Guía para tu Mesita de Noche). Durante el día, usa tu Guía para el Refri, para ayudar a integrar el Amor a Dios en tu vida. Tu Guía para el Refri tiene recordatorios y algunos extras (como una oración para ganar indulgencias)

4. Cada noche, haz el examen de conciencia (encuéntralo en la guía de tu Mesita de Noche). Este es un repaso de tu día, paso a paso, incluye una oración de perdón con la idea de mejorar el día de mañana.

5. Antes de confesarte (o una vez a la semana, por lo menos), lee el Examen de Conciencia. Reflexiona no sólo en tus pecados y faltas, sino en cómo te ha bendecido Dios con la oportunidad de crecer en virtud.

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